
En mi trayectoria como artista plástica, llego a la conclusión que el arte es el reflejo de la evolución del alma.
Nos comunicamos desde el alma para convivir con la paradoja del camino subjetivo-universal.
La evolución espiritual se desarrolla y se manifiesta en la expresión creativa.
El placer se encuentra en el momento que coincide lo que intuimos con lo que plasmamos.
La puerta de entrada somos nosotros, el poder y las respuestas están dentro nuestro.
Viendo al arte desde este lugar es una herramienta de superación y logros personales.
Rebeca Mendoza nació en Bs. As. en 1967, es egresada de las escuelas Manuel Belgrano y Prilidiano Pueyrredon donde curso el profesorado de pintura y dibujo. Paralelo al profesorado estudio dibujo con modelo vivo durante seis años con el maestro Aurelio Maqui, y pintura con el maestro Alberto del Monte adentrándose en la escuela constructivista de Torres García.
En el año 1990 egresa de la escuela y abre su taller en San Isidro especializándose en enseñanza para adultos.
En el año 1993/94, viaja a Estados Unidos, mas específicamente a New York, solo por tres meses, quedándose finalmente hasta el año 2000.
Allí fue invitada como artista estable a exponer una vez por año su muestra individual en Gallery JUNO ubicada en el SOHO; promovió su obra vendiendo a distintos lados de EEUU, Europa y Latinoamérica, donde su obra forma parte de colecciones tanto privadas como institucionales.
Asimismo también participo de numerosas muestras grupales por distintos lugares de EEUU y en Andrea Meza fine arts, Coral Gable, Miami.
Cabe destacar que en Manhattan integro el grupo de docentes de S.I.S, Studio in a Schooll, Organización que contrata artistas profesionales para enseñar en diferentes programas de capacitación docente y desarrollo del arte en escuelas publicas y organismos del estado. Eso le permite al artista tomar contacto profundo con distintos niveles de contacto y enseñanza educativa en esa ciudad.
Desde que decidió volver a la Argentina, reabrió su estudio en San Isidro, elaborando su obra y dedicándose a la enseñanza de adultos.
Su estudio sé amplio de año en año, no solo con sus cursos de dibujo y pintura sino permitiendo ampliar los conocimientos teóricos dictando cursos de historia del arte que incluyen visitas guiadas a museos y análisis de obras y movimientos artísticos, dictado por un grupo de jóvenes profesionales pertenecientes a la cátedra de historia de arte moderno de la universidad de Buenos Aires.
En los últimos 5 años se dedico al desarrollo de la enseñanza como medio de desbloqueo en la expresión personal.
Es gratificante para ella, poder reconstruir con el alumno-artista desde la conciencia su autorrealización y satisfacción personal. Las herramientas que utiliza son el registro de sus emociones para su desarrollo en el campo creativo. Partiendo que las imposibilidades a realizar algo radican en las creencias que nos acompañan, la artista trabaja generando nuevas experiencias que modifican en forma concreta y vivencial esta estructura.
"Al haber un bloqueo, nos vemos imposibilitados a accionar, y mi trabajo consiste en unir mi conocimiento, intuición y confianza del alumno para romper este campo y generar otro. Antes de poder desarrollar un camino propio dentro de la plástica, tenemos que poder derribar las barreras que nos impiden recorrer nuestro camino como artistas. El camino no debe ser apurado ni condicionado por los resultados externos, la imagen debe gestarse con serenidad, confianza satisfacción personal" comenta la artista.
"La pintura debe ser un espejo donde vemos reflejada el alma y con posibilidad de trascenderla", cierra Rebeca Mendoza.